Historia del Pueblo Mohicano

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La leyenda cuenta que "un gran pueblo llegó del Norte y el Oeste y cruzaron las aguas hasta donde la tierra casi se tocaba". No sabemos muy bien a qué lugar se refiere este relato, aunque algunos historiadores apuntan al Estrecho de Bering, como el lugar donde la tierra casi se tocaba. Lo que si sabemos es que los Mohicanos llegaron del Norte para instalarse en tierras más fértiles de la costa, cerca de un río que más tarde se llamó Delaware, en la región de Albany (Nueva York). Llamaron a este río "Mahicannituck" y a ellos se les empezó a conocer como "Muh-he-con-neok" (Pueblo de las aguas que nunca están quietas), término que acabó adaptándose al inglés como "Mohicans".

Su vida no era muy distinta a la del resto de tribus americanas pre-coloniales. Vivían fundamentalmente de la caza y de la pesca y eran habilidosos guerreros. Al finalizar la época de caza, los hombres regresaban a casa a celebrar los rituales del “Sacrificio del Oso” y el “Sacrificio del Ciervo”, lo que se convertía en una gran fiesta

En general mantuvieron buenas relaciones con los clanes vecinos. Llegaron a formar una poderosa confederación de clanes, entre los que estaban los propios Mohicanos, los Westenhuck, los Wawayachtonoc, los Mechkentowoon, y los Wiekagjoc. Dentro de los Mohicanos había tres grandes familias, los "Muchquauh" (Oso), "Toonpaooh" (Tortuga) y "Mechchaooh"(Lobo). Un Consejo de sus líderes gobernaba los poblados. Sin embargo en tiempos de guerra el Consejo pasaba toda su autoridad al Jefe de Guerra que era elegido por sus capacidades.

No llegaron sin embargo a formar parte de la gran Confederación de Iroquois, la más poderosa unión de clanes, dominada por los Mohawk. También conocida como Liga de las Seis Naciones, estaba integrada por los propios Mohawk, los Oneida, Onondaga, Cayuga, Seneca y los Tuscarora. Pero sí llegaron a tener representación en el Gran Consejo, a través del Jefe Mohicano Etow Oh Koam, del clan "Toonpaooh" (Tortuga).

En 1609 el comerciante holandés Henry Hudson se adentró por vez primera en territorio de los Mohicanos, con quienes estableció las primeras relaciones comerciales. Cinco años más tarde se creó el primer puesto comercial en tierra Mohicana.

A medida que floreció el comercio se crearon también las primeras tensiones con el clan vecino de los Mohawk, quienes querían mantener su participación en el comercio de pieles y estrechar la amistad con los colonos europeos. Esto desembocó en enfrentamientos también con las tropas coloniales, quienes reclutaban a los nativos para la guerrilla.

Fue entonces cuando Uncas (1588 – 1683), hijo del Gran Jefe Owaneco, llegó a la jefatura del clan y selló una alianza con las colonias británicas que duraría tres décadas, lo que permitió reforzar y expandir el territorio Mohicano gracias a los Tratados de Hartford (1638)

Con la llegada de las Misiones, se crearon las primeras escuelas y poco a poco los jóvenes Mohicanos fueron adoptando las costumbre europeas. Paralelamente los monarcas europeos reclaman las tierras para sí, expulsando o comprando a precios irrisorios los territorios, permitiendo a los nativos permanecer en ellos a cambio de servidumbre o de alistarse en la guerrilla.

Finalmente estalla la "Guerra de los Siete Años" (1756–1763) entre las tropas francesas y británicas por el control de los territorios coloniales. Los Mohicanos fueron progresivamente desplazados hasta un lugar llamado Stockbridge, cerca de Massachusetts. Para entonces las divisiones internas en pequeños clanes y las uniones con otros pueblos como los Munsee acabaron por debilitar y prácticamente extinguir al pueblo Mohicano como tal. A sus descendientes se les empezó a conocer como Indios de Stockbridge.

Fue en 1826 cuando el escritor James Fenimore Cooper publicó su novela llamada “El Último Mohicano”. Un gran éxito entonces y con la que se dio a conocer la historia de este pueblo. Cooper relata en su libro el periodo de la “Guerra de los Siete Años”, desde 1756 hasta 1763, cuando ya el pueblo Mohicano había prácticamente desaparecido.

Ya en el siglo XX su historia fue llevada al cine en numerosas ocasiones. Probablemente la más famosa fue la adaptación de Michael Mann, con Daniel Day-Lewis y Madeleine Stowe como protagonistas.

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